Sellar el brillo perfecto no es un proceso de horas, es un trabajo artesanal de días. Dedicamos de 3 a 4 días porque el secreto de un cerámico impecable está en la preparación. Es estrictamente obligatorio realizar primero un servicio exterior exhaustivo para asegurar que el vehículo esté en su máximo esplendor, completamente libre de impurezas, antes de aplicar la protección.
Utilizamos un cerámico de marca japonesa, posicionado entre los mejores del mundo. Sabemos que las inclemencias del clima son fuertes; por eso, aunque el fabricante estima hasta 3 años de duración, nuestra experiencia nos lleva a garantizar 1 año de protección absoluta recomendando un mantenimiento anual. Tu paciencia se traduce en un escudo duradero y un brillo inigualable.